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lunes, 25 de junio de 2012

Adiós a Miki Roqué.

El beticismo llora por la muerte de Miki Roqué

El beticismo en pleno llora la muerte del defensa ilerdense Miki Roqué, que falleció ayer a los 23 años de edad, víctima de un cáncer óseo. La enfermedad le fue diagnosticada al futbolista catalán en marzo del año pasado, momento en el que tuvo que colgar las botas. Roqué fue operado y desde entonces ha estado batallando por su vida hasta que ayer perdía la vida en la Clínica Dexeus de Barcelona, donde le trataban. Será enterrado mañana martes en su Tremp natal y al sepelio asistirán el presidente del Betis, Miguel Guillén, acompañado por José Antonio Bosch, Rafael Gordillo y el técnico Pepe Mel.

Internacional con las categorías inferiores de España, Miki Roqué era un prometedor central que volvía a despuntar con el Betis, en Segunda División, cuando le fue diagnosticado el cáncer. Saltó a la fama en 2005, cuando con apenas 16 años firmó por el Liverpool que por entonces entrenaba Rafa Benítez.

El central llegó a jugar con el primer equipo red -debutó en un partido de Champions League ante el Galatasaray, siendo el debutante más joven de la historia del conjunto inglés en la máxima competición europea-, pero su progresión se estancó y, tras varias cesiones al Oldham, el Xerez y el Tenerife, el defensa recaló en el filial del Betis en 2009. Pocos meses después formaba parte ya de las alineaciones del técnico Pepe Mel en busca del éxito y del ascenso a Primera. Con el Betis disputó 14 encuentros oficiales y marcó dos goles. Pero el cáncer se llevó por delante sus sueños y, finalmente, su vida.
Mensajes

. Las notas de condolencia a la familia y al Betis se agolpaban en la red. "Se nos ha marchado el número 26. Ha luchado con toda la fuerza del mundo pero esta enfermedad ha podido con él. Nunca hemos querido admitir que se pudiera marchar. El Betis le hará un homenaje como se merece", señaló Guillén. Mel también se mostró muy afectado: "Se ha marchado un luchador lleno de ilusión por el fútbol y por triunfar en Primera, nos deja un vacío eterno difícil de llenar. Hasta pronto Miki, como cada domingo esta temporada mi primer recuerdo será para ti".

El Sevilla también colgó una nota en su página web oficial y se espera que acuda al sepelio junto a una nutrida representación verdiblanca y junto al barcelonista Carles Puyol, amigo íntimo y uno de los grandes apoyos de Miki Roqué durante estos últimos meses.

El minuto 26 de los partidos que se han disputado en el Villamarín, durante el cual el público verdiblanco coreaba su nombre al coincidir con el dorsal que abandonó con su marcha, ya no será nunca lo mismo en Heliópolis. Ayer ya fueron muchos los béticos que acudieron hasta el estadio para poner velas como recuerdo. Descanse en paz.

martes, 19 de junio de 2012

Vilanova y Mourinho estarán en la Supercopa



"Lo he hecho siempre cuando España ha ganado algo o cuando yo he salido reelegido presidente, así que espero que sea porque la selección gana la Eurocopa", dijo Villar del indulto.
Tito Vilanova y José Mourinho podrán sentarse en el banquillo del Camp Nou en la ida de la Supercopa de España, tal y como confirmó Ángel María Villar, presidente de la RFEF, en 'Al Primer Toque'. Ambos entrenadores estaban sancionados, pero un indulto de Villar permitirá que dirijan a sus equipos en agosto.

"Es una medida de gracia. Es algo que he hecho durante 24 años menos durante una época en la que se me prohibió desde el CSD por distintos intereses. Luego lo volví a hacer y nadie me dijo nada. Lo he hecho siempre cuando España ha ganado algo o cuando yo he salido reelegido presidente, así que espero que sea porque la selección gana la Eurocopa", dijo Villar en Onda Cero.

martes, 3 de abril de 2012

Tridente Europeo

El Sevilla evoca su Belle Époque

Hay señales tan ilusionantes como inesperadas en el Sevilla, equipo que no ganaba tres partidos seguidos desde que Manolo Jiménez era entrenador y que ayer terminó para siempre con ese feo dato gracias a una exhibición de sus estrellas. Porque aunque las crisis se le han ido acumulando en las últimas temporadas, al Sevilla todavía le queda un buen puñado de jugadores, mezclado del viejo y nuevo ciclo, capaz de alcanzar cierta excelencia. Esos fogonazos brillantes que evocan su Belle Époque también son responsabilidad, en buena parte, de Míchel. Rechazado por buena parte del entorno a su llegada, el madrileño se entregó al vestuario, lo llenó de confianza y apostó por el buen fútbol. Es su sello. A un punto de la Europa League y a cinco de la Champions, ya nadie puede descartar de la pelea a un equipo que parecía abandonado a su suerte hace apenas un mes. Nervión olvidó las tormentas que emborronaron el Lunes Santo y terminó el partido de fiesta. Ha vuelto, y parece para quedarse, el Sevilla.

Caparrós dijo cinco días antes que a él le hubiese gustado más visitar Heliópolis y se supo el porqué. Llegar a su casa le quita atención en la preparación, vigor en el discurso, intensidad en su plan. Sus resultados en Nervión, no se puede ocultar, son pésimos. Muchos pensaron que podría haber sido un buen día para cambiar la curiosa pareja que dirige el Mallorca. Tal vez Serra, bético convencido, hubiese puesto más cuidado en el plan. Y en diplomacia nadie hubiese ganado en el palco a Caparrós, intimísimo de Del Nido. Pero en esa entelequia tampoco estaba la solución del Mallorca, que chocó con un partido inesperado.

Para empezar, el Sánchez Pizjuán pareció una balsa en los primeros minutos. Un panorama peligroso para el Sevilla, que intentaba construir, y tentador para el Mallorca, agresivo, con Chico intimidando a Reyes y loco por recuperar un balón en zonas peligrosas. Lo consiguió un par de veces, pero los dos disparos de Chori Castro fueron atrapados por Palop, brillante desde que Míchel cambió los roles en la portería y le dio la titularidad.

Más equilibrado, el Sevilla ha ganado continuidad y se ha quitado ansiedad. En otra época, el 0-0 del descanso le hubiese agobiado. Míchel no movió una coma y la respuesta fueron tres goles en menos de 20 minutos. Negredo, felizmente recuperado, peinó un balón lejos de Aouate y corrió a dedicárselo a Javi Varas, su mejor amigo en el vestuario. Un gran portero que pasa malos días.

Mientras, Navas cumplió dos de esas instrucciones que le han dado mil técnicos en su carrera. La primera, abandonar la derecha y filtrarse por el centro para asistir a Manu (2-0). La segunda, hacer un desmarque de ruptura que interpretó con maestría Reyes, capaz de ver un pase casi imposible. Los dos socios lo celebraron y vibró la grada. Atención al Sevilla.
El detalle. Javi Varas y el consuelo del '9'

No lo está pasando bien Javi Varas en las últimas semanas. El portero fue apartado de la titularidad por Míchel nada más llegar sin que mediase lesión o malas actuaciones del canterano. Ayer, nada más marcar el 1-0 Negredo, el internacional se fue a abrazar al de Pino Montano, uno de los más queridos en el vestuario.

lunes, 2 de abril de 2012

El Villarreal no saca nada en claro

Se estrellan en Diego López

El Villarreal sigue sin saber como escapar de la zona de la complicada, al empatar (0-0) no poder ganar a un buen Espanyol en el Madrigal. Los locales no hicieron su mejor partido y se encontraron a un rival serio y correoso, que se mostró superior en muchas fases del encuentro. Al final un empate a cero que no vale a ninguno de los dos y que estuvo marcado a su vez por tres jugadas polémicas. Concretamente dos goles anulados, uno por equipo y un posible penalti a Borja Valero.

El Villarreal no se encontró cómodo en los primeros cuarenta y cinco minutos, a pesar de que las dos ocasiones más claras fueron para los locales. Los de Miguel Ángel Lotina empezaron temerosos y más a la espera de ver que hacía su rival que a dominar el juego y llevar el peso del mismo. Este hecho invitó al Espanyol a sentirse protagonista y cómodo en el campo, desde el principio. Aunque en los primeros veinte minutos, ninguno de los dos equipos logró generar peligro de verdad en las áreas. Las llegadas y las buenas sensaciones las protagonizaron los visitantes, que con Verdú muy suelto, salieron con facilidad al contragolpe, pero sin llegar a encontrar portería.

Mientras, el Villarreal espeso con la pelota y muy lejos del área, apenas inquietó a Casilla. Y con esas llegó el primer remate claro del partido, que Uche no pudo dirigir con claridad, saliendo la pelota muy cercana al palo de Diego López. Parece que ese aviso despertó al equipo castellonense, que tuvo en tres minutos, las dos ocasiones más claras. La primera a la media hora, cuando Ruben rebañó un balón que se le había escapado a Casilla de las manos en un remate de cabeza, pero el tanto fue anulado.

Tres minutos más tarde, fue Dídac el que salvaba de la misma línea el que ya se cantaba como gol de Cani, tras un buen remate de cabeza que había superado al guardameta Casilla. La segunda parte comenzó igual que la primera con un Espanyol muy vivo y muy rápido, que le complicó la vida en cada robo a los de Lotina. Así a los tres minutos de esa segunda parte llegaron las ocasiones, primero de Uche que solo ante Diego López, no pudo superar al portero, el rechace le llegó a Dídac Vila, quien con el arquero batido no supo rematar con acierto.

El Villarreal no supo como superar la presión de su rival y se las deseaba, para llegar al área contraria. Tan solo en balones parados y jugadas aisladas pudo el equipo de Lotina generar alguna opción de peligro en el área de Casilla. Cerca del minuto 70, llegó una de las jugadas más polémicas del partido, ya que se pidió un penalti a Borja Valero de Raúl Rodríguez. Los aficionados reclamaron de forma insistente la pena máxima.

Después llegaron los minutos en los que el partido se abrió un poco más, con llegadas en ambas áreas. En una de ellas llegó otro gol que no subió al marcador, en esta ocasión, cuando se le cayó de las manos un balón a Diego López que remachó Dídac Vila, pero la jugada fue anulada por el árbitro, por una supuesta falta al portero local. A partir de ese momento, el Villarreal jugó a guardar lo que tenía, sin arriesgar ni buscar el resultado a la desesperada. Y es que viendo la situación, el control del partido era más del Espanyol que jugó con mayor tranquilidad y dominio de la situación.

El Rayo se duerme y la Real se aprovecha


La Real supo explotar la flojedad rayista en Anoeta

La Real Sociedad cortó ayer una racha de tres partidos sin ganar y el Rayo prolongó la suya, puesto que con el de Anoeta ya ha alcanzando también un trío de encuentros consecutivos en los que ha sido derrotado.
El equipo txuri-urdin silenció de raíz cualquier posible conato de protesta de su afición por la fractura social que ha creado la salida de algunos de sus futbolistas tras la derrota en el Bernabéu. En cinco minutos encarriló su triunfo ante el Rayo y en media hora tenía prácticamente ganado el partido, con lo que cambió la posible pitada por gritos de aliento y aplausos de conformidad con su juego.

Los amagos iniciales del Rayo (Michu, a los 37 segundos, y, sobre todo, de Diego Costa, a los cuatro minutos fueron quienes tuvieron las ocasiones iniciales) los transformó el equipo donostiarra en gol en su primer acercamiento a puerta, al aprovechar Agirretxe un servicio de Estrada.

El delantero realista siguió explotando las facilidades defensivas ofreció el Rayo en Anoeta para devolver el favor del lateral con un pase de cabeza a Zurutuza, que el centrocampista txuri-urdin también remató con la testa para hacer el 2-0.

Resolución. El cuadro vallecano era el dueño aparente del balón, pero la velocidad y el peligro eran patrimonio del conjunto donostiarra, que con la ventaja dio un pasito atrás para esperar al Rayo en su terreno y, de paso, achicar espacios para impedir las penetraciones madrileñas.

El encuentro quedó finiquitado definitivamente en los ocho primeros minutos de la reanudación. En dos de ellos, los que van de 51 al 53, dos zarpazos de Griezmann y de Carlos Vela dejaron claro que no iban a permitir que el Rayo pudiese alimentar ningún tipo de esperanza de remontar el encuentro. Con esos dos tantos de la segunda parte, además la Real Sociedad igualaba el goalaverage, puesto que el equipo vallecano también se impuso por 4-0 en el partido de la primera vuelta.

Los cambios ofensivos de Sandoval le sirvieron de poco al conjunto vallecano, que no supo cómo atacar a la Real.
Sandoval: "No estuvimos bien"

"No estuvimos bien, y el aplauso hay que dárselo sobre todo a la afición, la que ha venido, que no se merecía este resultado. El factor decisivo ha sido la primera ocasión que tuvimos, porque era muy clara. Si esa de Diego Costa la hubiéramos metido, el partido hubiera sido diferente. El Rayo ha puesto el juego y la Real los goles, nos ha faltado hacer faltas tácticas como hacía la Real, que tiraba el balón fuera y le daba tiempo a colocarse, pero no paramos de insistir".
Montanier: "Ganar así era muy importante"

"Felicidades jugadores y aficionados, porque ganar así después de una semana muy dura, era importante. No podemos tener siempre mala suerte. Fue importante que ellos fallaran la primera, pero más fundamental que nosotros tuviéramos tantas oportunidades con efectividad. Es importante este triunfo porque demuestra nuestra fortaleza y capacidad de reacción. No veo el panorama más tranquilo. No estaré tranquilo hasta que no tengamos 45 puntos".

domingo, 1 de abril de 2012

Otra pañolada en Mestalla

VALENCIA 1-LEVANTE 1

Valencia y Levante empataron a un gol en Mestalla en un partido el que el conjunto local demostró una vez más que es un equipo sin identidad, mientras que el Levante dio muestras de la solvencia que le ha llevado a completar la mejor campaña de su historia en Primera División. Ambos equipos pudieron ganar y el empate fue justo, pero a los locales les supo a derrota y a los visitantes a triunfo. No hay consuelo en el Valencia ni con la circunstancia de haber recuperado el tercer puesto en solitario. Para el Levante, quinto, el 1-1 supuso un paso más hacia su primera clasificación europea.

El primer tiempo estuvo marcado por la intensidad en ambos equipos. El Valencia estaba acuciado por las críticas recibidas por el juego de los últimos encuentros y el Levante pretendía ratificar la grandeza de la mejor temporada de su historia en el campo de su vecino. Al Valencia le costó marcar el ritmo del partido. Sus jugadores llevaban la iniciativa y tenía la posesión del balón, pero no conseguía transformar ese dominio en acciones de peligro.

Enfrente, el Levante jugaba como siempre, con balones largos a Koné, penetraciones de Valdo por la banda y algunas acciones de Barkero entre líneas. Con estos argumentos, el Levante se sentía cómodo a la espera de aprovechar sus oportunidades. Tuvo un par con 0-0 en el marcador, pero Koné y Xavi Torres enviaron muy desviados dos remates en otras tantas buenas ocasiones para marcar. Con las fuerzas niveladas avanzaba el partido hacia el descanso cuando un contragolpe bien conducido por Aduriz concluyó con un pase a Feghouli, quien cedió a Jonas, que marcó a puerta vacía.

El Valencia no había hecho mucho más que su rival, pero había tenido más claridad en la ocasión de que dispuso. Así, sin más alternativas, se llegó al ecuador del choque. El segundo tiempo dio comienzo con una fase de dominio local, pero en el primer ataque forastero, un centro de Barkero fue dejado de cabeza por Valdo para que Koné estableciera la igualada. El partido volvía a donde había estado en la primera media hora, aunque con el Valencia más ansioso y el Levante más asentado.

El encuentro se había puesto donde más le convenía al equipo visitante, con el Valencia obligado a buscar el gol de la victoria y con el Levante en disposición de aprovechar los espacios en los que se siente cómodo y que tantos puntos le han dado en esta temporada. El dominio territorial del Valencia se intensificó y cada vez el balón estaba más cerca de la portería de Munúa, pero eso no significaba que el gol local se viera de cerca.

El Levante salía esporádicamente a la contra, en alguna ocasión con cierto peligro, mientras al Valencia se le acababan las ideas y sólo la heroica podía darle la victoria, aunque los merecimientos para conseguirla brillaban por su ausencia. Un clarísima ocasión de Koné a seis minutos del final hizo que los pañuelos afloraran en Mestalla. De inmediato la afición pasó a animar con todo a su equipo. Alcácer tuvo el gol para el Valencia en un cabezazo a dos minutos del final, en un momento del choque en el que para los locales era el todo y la nada y al Levante le valía el punto. Al final pañuelos de la afición local en una tarde en la que el Levante desaprovechó una oportunidad histórica para ganar en Mestalla en Primera.

El Atlético vuelve a recuperar su buena imagen

Salvio abrió el partido con un gran remate de cabeza

Domingo de Ramos, de fútbol mañanero y de 'cholismo' ilustrado. Bien entendido el término y sin malicias. Porque Simeone advirtió ayer en su sermón y el equipo reaccionó hoy: 90 minutos de intenso trabajo. Porque nos contó, en una breve historia, la parábola de Salvio y la confianza. Y porque cedió una vez más su poder a Diego, su mejor discípulo sobre el terreno.

El Atlético rompió la igualdad con el Getafe, se llevó todo el laurel y cimentó su sueño europeo. Lo hizo gracias al gol de parábola de Salvio, a la creencia de Diego en el segundo, a la perseverancia deFalcao en su desempeño y a la apatía de un Getafe que no argumentó hoy la reciente afirmación de su técnico Luis García: "No se está valorando lo suficiente a este equipo". No fue un buen día para reivindicaciones, a pesar de la espiritualidad de la ocasión.

La última vez que jugó a la hora de misa, el Atlético penó en el último segundo y de penalti. Esta vez, el destino no fue tan soez. Rotó Simeone pese a sus reticencias en reconocerlo de palabra. No es algo vergonzoso ni peyorativo, más bien inteligente y productivo. Tampoco implica sacar al filial, si no cambiar algunas piezas. Con el esfuerzo del Hannover sobre el lomo y sabiendo del peregrinaje que aún queda en Alemania, Miranda, Godín y Adrián (hasta el 65') descansaron. La presencia deDomínguez, Perea y Salvio en el once inicial regeneró al equipo y le dio aliento. Aunque fue más influyente la vuelta de Diego como titular. Sólo ver su caminar ya agrada. Hoy se exigió en exceso en la primera parte y lo pagó con cansancio lógico en la segunda. Pero fue el apoyo en el juego ofensivo del Atlético, el guía, el ordenante, el capataz de cofradía. Simeone le liberó en el 65', como a Falcao y a Arda poco después.

Le salió todo al Atlético y nada a un Getafe castigado por las bajas. No reaccionó con el primero, ni con el segundo, tampoco con el tercero. No funcionó el once, ni los cambios. Luis García se quedó sin respuesta en el Calderón ante Simeone y no aprovechó el escaparate para gritar al aire la gran temporada del Getafe: salvado y con expectativas europeas, las mismas que las del Atlético antes del 3-0. Y algo menos reales tras el resultado.

Salvio allanó el camino con su cabezazo en el minuto 24 de partido. El argentino, en estado de gracia divina con 8 goles esta temporada, consiguió una extraña parábola que se coló por la escuadra del ateo Moyá, quien nunca creyó en la maldad con la que viajaba ese balón. Al final, el meta acabó rendido en el césped e intentando desgranar la moraleja: nunca te confíes.

Así fue pasando la mañana, con el Atlético instigando y el Getafe dormitando aún. Sólo Diego Castro, Miku y Sarabia lo intentaron pero sin demasiada convicción. En la segunda parte, se multiplicó el efecto. Falcao se unió a la celebración de domingo y probó en dos ocasiones antes de lograr un gol que fue correctamente anulado por fuera de juego. El momento del colombiano llegó poco después. Primero con la asistencia a Diego, quien remató en dos ocasiones para batir a Moyá ante la inacción de la defensa 'azulona' (hoy de verde fosforito). Y después para hacer el tercero y último tras una buena pared entre Juanfran y Jorge Resurrección 'Koke', que había salido minutos antes. 3-0 y el Atlético intacto: hubo fiesta, hubo descanso, hubo victoria y hubo mucho laurel. El Getafe quedó en penitencia.

El Barcelona no falla

Mucho Barça para el Athletic

El Athletic no pudo hacer más. Se fue de Barcelona derrotado pero con la cabeza bien alta. Corrieron como locos y lo dieron todo, pero el Barça fue demasiado rival para ellos. Un equipo que llegaba con la luz de reserva encendida al Camp Nou se encontró con un Barcelona que corrió tanto o más que ellos y que encima les robó la pelota. En muy pocos partidos el Athletic acabará chutando una sola vez a portería mientras el rival le dispara 20 veces. Ese es el dato que marca el partido de ayer.

El calendario, parido con los pies por parte de aquellos que valoran más la cantidad que la calidad, privó ayer al público de ver un espectáculo que se adivinó por momentos sobre el césped del Camp Nou. Porque a los vascos les llegó el bofe sólo para completar la primera parte de su plan. El que atendía a ponerle las cosas complicadas al Barça. La segunda parte, que era la que tenía que basarse en la recuperación rápida de la pelota y acogotar a los locales al contragolpe, simplemente no existió.

Aún así, con la mitad del plan de Bielsa, el Athletic le complicó la vida al Barça. Los leones se lo dejaron todo corriendo hacia atrás y luego no le quedaron fuerzas para correr hacia arriba. El Barça, en cambio, liderado por un Piqué imperial, controló atrás y aferrado a un Alexis hiperactivo presionó delante. Esa combinación sirvió para corregir el daño que le hizo el equipo vasco al catalán con unos marcajes individuales que amargaron a las estrellas del Barça.

La factura. Ambos entrenadores asumieron que ayer tenían que pagar la factura europea. Bielsa la pagó porque sus jugadores notaron el esfuerzo del último partido y Guardiola hizo la oración en pasiva y pensó más en lo que se le avecina el martes. Así pues, Bielsa prescindió de entrada de Llorente, Muniain y de Ander Herrera, en virtud de sus servicios prestados el jueves en Gelserkichen. Por contra, Guardiola, pensando en el examen ante el Milan, decidió reservar a Fàbregas, Xavi y Puyol.

Desde el inicio el partido fue tuvo un clara tendencia. El Barcelona tenía la pelota y el Athletic se defendía con uñas y dientes. La buena defensa de los vascos propiciaba que la mayoría de ocasiones del Barça acabaran en nada, pero era entonces cuando a los de Bielsa les fallaba el reprís para salir a la contra.

El Barça tampoco andaba fino de cara a portería y pronto Iraizoz se erigió en uno de los personajes de la noche. No obstante, el equipo de Guardiola tenía muy claro en la receta de su entrenador que al Athletic no se le podía ganar sólo tocando. A los de Bielsa se les tiene que tumbar corriendo más que ellos y eso fue lo que hizo el Barcelona abanderado por Alexis, que fue una pesadilla para los defensas locales. No por encararlos, sino por las veces que les robó el balón.

De uno de estos robos llegó el primer gol. El tocopillano recuperó un balón, Messi lo administró y lo cedió a Iniesta para que con violencia inusitada perforara la red de Iraizoz. En la segunda parte, Bielsa trató de dar un paso adelante, pero las piernas no respondieron a sus jugadores. Un penalti riguroso a Tello permitió a Messi redondear el marcador.

El Madrid conquista el Reyno de Navarra

El Reyno fue del Madrid

La victoria del Real Madrid en Pamplona debería tener un efecto decisivo en el discurrir del campeonato, en su confirmación como campeón virtual. Cuesta imaginar en dificultades a quien conquistó Pamplona de forma absoluta y atronadora, a quien fue capaz de sobreponerse a un ambiente hostil y a un rival en armas sin que se le alterara ni el pulso ni el juego. Vale mucho el triunfo del líder en el Reyno porque es un mensaje contra la esperanza del perseguidor y en favor de la moral propia. El segundo aire del Madrid se ha revelado huracán.

Ni siquiera a este grupo se le recuerdan victorias tan sólidas y conscientes, construidas desde el primer momento y hasta el último, sin una sola distracción. Cuanto logró, se lo ganó el Madrid, de cabo a rabo, industrial en las maneras y artístico en las realizaciones. Para quien crea que el equipo perfecto ha de ser una adecuada combinación de fuerza y talento, el Madrid de ayer le ofrece la dosis.

Osasuna no puede culparse de nada aunque tal vez a estas horas ya entienda que la crispación del ambiente jugó en su contra. No es la primera vez que asistimos a un caso semejante. Tanto se conjura el entorno, tantas invocaciones hay al orgullo de la raza, que los futbolistas locales confunden su estilo con la personalidad de la masa furiosa. Y las masas, ya se sabe, son escasamente templadas y combinativas.

Hacemos referencia, no obstante, a una mínima parte del problema que afrontó Osasuna anoche. Su verdadera tragedia fue oponerse a un adversario tan poderoso. No habían transcurrido siete minutos, no había dado tiempo a enervarse, cuando Cristiano imaginó un prodigio y Benzema lo dibujó: pase largo desde la izquierda y remate insólito en el segundo palo, sin dejar caer el balón, con el interior del pie y en dirección a la escuadra más improbable. Es muy posible que el gol obligue a reformular algunas leyes de la física.

Durante toda la primera mitad y buena parte de la segunda, Cristiano siguió metiendo el dedo en la llaga de Roversio, central reconvertido en lateral. Pero insisto: ese fue otro grano de arena en la inmensidad del Gobi. El Madrid ganaba cada batalla, incluidas las más inciertas. La presencia de un Granero inconmensurable cimentaba el domino en el mediocampo. Allí se cortaban los suministros a Raúl García y desde allí volaba el visitante, como si en lugar de correr vikingos lo hicieran comanches ruidosos y sanguinarios.

Dinamita. El segundo tanto lo logró Cristiano con el disparo soñado, bomba inteligente que entró por la escuadra pero igual se hubiera colado por la chimenea. El tercero lo hizo Higuaín al culminar un contragolpe con un pellizco. Después de tres goles así, el primer mérito de Osasuna fue no pedir el armisticio. El siguiente fue marcar en la reanudación y sostener durante 20 minutos el sueño de la remontada.

Hasta que se le quebraron las barreras. Cristiano repitió porque le inspira el odio (prueben a amarle y tal vez lo colapsen) y con el mismo estímulo asistió a Higuaín, que cabeceó el quinto, sumó los cien del Madrid y restó una jornada.

El Betis da la sorpresa en Málaga

El Betis más italiano para la escalada del Málaga

El Betis terminó con su calvario jugando 'a la italiana'. Nada de ir a pecho descubierto como contra el Real Madrid o el Barcelona, una filosofía que le dio más elogios que puntos. Consciente de que se jugaba la vida, Pepe Mel estudió a un rival que se vio sorprendido. Pellegrini, en realidad, esperaba otro Betis diferente. Más artístico y menos rocoso.

Desde el minuto uno se vio claro que el Málaga no iba a caminar sobre rosas. Con sus delanteros maniatados, sus talentos atorados y sus ideas en el limbo, sus visitantes se crecieron, se lo creyeron y pusieron la primera piedra de su epopeya en el minuto 39. Clásica jugada de estrategia muy bien sacada por Beñat. Rubén Castro, que estaba absolutamente solo, peinó con suavidad y escasa potencia. Parecía que Kameni podría blocar sin problemas, pero no lo hizo. El Betis barruntaba el final a su desastrosa racha de tres puntos de los últimos 18.

El público de La Rosaleda confiaba en otra meritoria remontada. Hubiera sido su sexta, pero los verdiblancos no dieron opción. En los lindes del descanso Beñat inicia una nueva acometida, se organiza un pequeño barullo en el área y el balón queda suelto. Dorado, que pasaba por allí, cruza con suavidad e inteligencia lejos del alcance de un Kameni que, las cosas como son, no tuvo su noche. Era el 0-2 tan sorprendente como rotundo con el que se llegó al descanso.

El entrenador chileno no lo veía claro. Sentó a su extremo Eliseu, que no desbordó como en él es habitual, para dar entrada a Duda, que sumó su partido 200 vestido de blanquiazul. El portugués tuvo su ocasión, desbaratada por Fabricio... y poco más. El desgaste defensivo del Betis fue sobresaliente. Nelson, Dorado, Amaya y Nacho anduvieron muy serios y entonados, Cañas no paró de correr, Rubén y Santa Cruz, de trabajar. De poco sirvió que su anfitrión sacase a Van Nistelrooy y a Buonanotte en lugar de un defensa, Monreal. Fabricio no sufrió. El pitido final de Teixeira puso fin a la caída de un Betis que sigue vivo y lejos del descenso. El Málaga duerme en Champions pero frena bruscamente su carrera vertiginosa.
Mel: "No merecimos la victoria"

"El fútbol es grande por estas cosas. No hemos merecido ganar y el domingo pasado pudimos meterle cuatro goles al Racing. El partido me ha recordado al del Vicente Calderón. Hemos sabido tener oficio para conservar la ventaja en la segunda parte. Estos puntos deberíamos haberlos ganado ante el Racing y ha sido en Málaga. Tenemos un partido menos por delante con siete puntos de ventaja sobre el descenso, que son ocho ante el Zaragoza".
Pellegrini: "Faltó claridad para atacar "

"El balón no iba a entrar. Dimos un ritmo muy alto. No hay nada decidido aún. El Betis no ha tirado a portería durante 90 minutos. Nos descentramos en los corners. Tuvimos cinco o seis ocasiones y no las convertimos. El balón no quiso entrar. Nos faltó más claridad para atacar. Disfrutamos de las ocasiones necesarias para, por lo menos no perder el partido. No tuvimos cota de fortuna y no hubo relajación. Estas cosas pueden suceder".

La esperanza maña esta cada vez más cerca

Lafita condena al Sporting y da más vida al Zaragoza

El Zaragoza se llevó el premio en el último minuto, cuando ya se pensaba que los dos equipos iban a firmar la condena virtual. El Sporting fue víctima de su presión, con demasiadas carencias, mientras que el conjunto aragonés fue más práctico.

Clemente y Jiménez adoptaron dos estilos de juego similares, aunque algo más conservador el zaragocista, con jugadores de mayor contención en el centro del campo. El técnico rojiblanco se decantó por la veteranía de Eguren para completar la defensa, mientras que el visitante recuperó a Lafita para la banda derecha.

El partido fue trabado, con mucho juego en el centro del campo. El Zaragoza se posicionó mejor en el campo, sin dar opciones al Sporting en la zona defensiva, donde mostraba su contundencia, a veces excesiva.

Clemente cargaba más el juego por la banda de Adrián Colunga, lo que creaba algunas complicaciones a la zaga aragonesa, aunque la acumulación de efectivos permitía cerrar bien los espacios y dejaba sólo balones colgados, con superioridad para los zagueros visitantes. Pudo marcar Obradovic, el mejor jugador del primer tiempo, con un juego insistente, pero su lanzamiento se le fue desviado, con carambola en Eguren. En el Sporting, la mejor ocasión fue de Colunga, pero Roberto rechazó el lanzamiento y luego André Castro, tan acelerado como todo el equipo, impulsó el balón fuera con la portería vacía.

El conjunto aragonés se mostró muy contundente, rayando la dureza en ocasiones y con pérdidas de tiempo, lo que aprovechaba al tener un árbitro con poca personalidad y al que le perdía la presión ambiental. Este estilo le venía bien al Zaragoza, ya que frenaba el juego de los gijoneses, que casi siempre pasaba por Rivera.

El Sporting mostraba una debilidad defensiva por la zona central. En uno de los despistes llegó el primer gol aragonés, que convirtió Helder Postiga. Tras el descanso, el Sporting salió más incentivado y consiguió el empate en un cabezazo de Eguren. Pero el Zaragoza es de los equipos que apuran los partidos hasta el final. La fe le permitió arreglar el partido en el último minuto. Lafita se escapó de Canella y lanzó un disparo cruzado que sorprendió a Juan Pablo.
Jiménez: "Creo en lo divino y en el trabajo"

"Sí creo en lo divino porque hay que tener fe. Pero creo en el trabajo por encima de todo, porque la suerte llega porque la buscas. Tuvimos posibilidades de matar el partido al contragolpe pero no hemos hecho nada. Estamos metidos en descenso todavía. Son como cuatro puntos por el tema de que es un rival directo. Quiero dar primero la enhorabuena a los jugadores. Han tomado un sello, el de la responsabilidad y la competitividad".
Clemente: "Estamos jugando al límite"

"Dimos todo hasta la extenuación y perdimos cuando todo parecía que nos llevábamos el partido o terminaba empate a uno. En un gol tonto nos pusimos en contra y el segundo fue otro tanto un poco de pensar que estamos encenizados. Estamos jugando al límite, pero de repente en una jugada concreta nos sale el vicio o el virus. El bicho que tenemos ahí y nos meten un gol. Hicimos mérito para llevarnos la victoria en un partido muy duro. El equipo luchó muchísimo".

El Granada ahoga aun mas al Racing

Christian Stuani.

El Granada se impuso al Racing (0-1) con un gol de penalti del ítalo-brasileño Guilherme Siqueira que acerca al equipo andaluz a la permanencia y deja al cántabro con un pie en segunda división, tras cinco derrotas consecutivas.

El técnico del Racing, Álvaro Cervera, acuciado por la necesidad de ganar para no verse hundido en los puestos de descenso, volvió a sorprender, como ha hecho en los cuatro partidos anteriores, pero en esta ocasión al apostar por salir con dos delanteros natos, el uruguayo Christian Stuani y el senegalés Babacar.

Por su parte, Abel Resino, menos agobiado por el colchón de seis puntos de ventaja con que llegaba el Granada a Santander, alineó un once sin probaturas.

La trascendencia de los puntos en juego, unida a que el Racing abarató el precio de las entradas y llegó a acuerdos con colegios y con distintas casas comerciales para traer gente al estadio, propició que El Sardinero registrara una de las mejores entradas de la temporada.

El Granada comenzó dominando a un Racing lento en la creación y dubitativo en defensa, que también se veía superado por la velocidad del conjunto andaluz en sus entradas por ambas bandas.

Así, el Granada no tardó en disponer de una clarísima ocasión, cuando Ighalo ganó la espalda a la defensa, se plantó solo ante Mario Fernández, a quien dribló con facilidad para chutar, a puerta vacía, algo escorado, estrellando el balón en la base del poste.

Y, apenas dos minutos después, cuando todavía no se había cumplido el primer cuarto de hora de juego, Ighalo aprovechó la pasividad de la defensa y volvió a poner a prueba al portero local, que esta vez respondió con una buena intervención.

Con los locales llegando tarde a casi todos los balones, la superioridad del Granada era evidente. Únicamente Mario Fernández daba la talla y volvía a responder con otra parada, a disparo de Abel Gómez desde la frontal del área. Media hora tardó el Racing en disponer de una ocasión, que se produjo con un pase de Cisma, desde la banda izquierda, que remató de cabeza Stuani, ligeramente por encima de la portería de Roberto.

Y eso fue todo lo que hizo el Racing en ataque hasta el descanso, al que se llegó con una nueva ocasión del Granada, en un saque de falta desde 25 metros que ejecutó Dani Benítez, con una buena respuesta de Mario Fernández

Cervera movió ficha en el descanso retirando a Babacar, que había estado perdido durante los primeros 45 minutos, para sacar a Arana a la banda derecha, flanco por el que apenas se había visto al Racing. Así el equipo cántabro se sacudió el dominio y pisó más el terreno del Granada, pero sin crear peligro alguno.

En este periodo el juego transcurrió con contantes interrupciones y muchas pérdidas de balón de ambos equipos que beneficiaban a un Granada que ya no tenía la misma velocidad y al que el empate le bastaba para mantener al Racing a seis puntos.

Salvo una parada de Mario Fernández, en una contra culminada por Mikel Rico, en la segunda parte no se vio un solo disparo a puerta, hasta que, a tres minutos del final, Bernardo derribó dentro del área Uche cuando el nigeriano iba a encarar a Mario Fernández y Siqueira transformó la pena máxima.

Y el Granada aún pudo aumentar su ventaja, en el tiempo añadido, pero Torrejón sacó un balón bajo el larguero, con Mario Fernández ya batido.

martes, 27 de marzo de 2012

Pasan a octavos Djokovic, Ferrer y Almagro

Djokovic, adelante

El español Nicolás Almagro, cabeza de serie número doce, ganó al también español Fernando Verdasco, vigésimo, por 6-3 y 6-4 en tercera ronda del segundo Masters 1000 de la temporada.

Almagro necesitó una hora y dieciséis minutos para deshacerse de su compatriota. Este año ya se habían enfrentado en el Torneo de Acapulco con victoria para el madrileño.

El murciano, que viene de hacer cuartos en Indian Wells, se enfrentará en octavos al estadounidense Mardy

Fish, octavo favorito, que derrotó al sudafricano Kevin Anderson, vigésimo octavo, por 6-4 y 6-3.

David Ferrer también se encuentra en octavos de final tras superar con esfuerzo al francés Julien Benneteau (7-6(5), 6-4), mientras que el número uno mundial, Novak Djokovic, apenas se ha desgastado para superar a su compatriota Viktor Troicki (6-3, 6-4).

Ferrer se medirá en octavos a Del Potro (que derrotó a Cilic por 6-3 y 7-6) tras completar otro ejercicio de fortaleza mental en su duro duelo ante Benneteau que se alargó más de hora y media. En el primer set, el de Jávea tuvo que remontar un ''break'' en contra hasta en dos ocasiones, la segunda con una gran dejada.

Tras cobrarse el primer set con un sólido juego en el ''tiebreak'', Ferrer empezó concentrado la segunda manga con un ''break'' que parecía encarrilar su victoria, pero el galo se rehizo y logró el empate. Con 4-4 en el marcador, el español volvió a elevar su rendimiento, rompió el saque de su adversario y cerró el partido con un juego en blanco.

Más cómodo fue el segundo compromiso en Miami de Djokovic, que apenas ha gastado fuerzas en sus duelos ante Baghdatis y Troicki. El líder del ranking ATP eliminó a su compañero en el equipo serbio de Copa Davis, Troicki, encarrilando el triunfo con un 3-0 inicial. Pese a que perdió una vez su saque en la segunda manga, en ningún momento peligro su triunfo y buscará el pase a cuartos ante Gasquet, verdugo de Albert Ramos.

Este Sevilla sólo mira a Europa


 
Si algo se le pide al partido de los lunes es que entretenga, y en ese sentido Granada y Sevilla cumplieron su misión con creces. El tedio, dominante a ciertas horas del primer día de la semana, se aparcó durante los 90 minutos en los que los dos equipos dieron todo lo que tenían sobre el césped de Los Cármenes. Cierto es que no tendría excusa ninguno de ellos si no se hubieran dejado hasta la última gota de sudor. El Sevilla corría el riesgo de dejar escapar de una vez por todas la lucha por Europa. Como ese tímido enamorado que tiene varias citas con la misma chica sin atreverse a darle un beso, a declararse. Pues el Sevilla debía reaccionar y dar el paso, porque de lo contrario, de no haber ganado en Los Cármenes, Europa se hubiera ido con otro. Por su parte, el Granada sentía en el cogote el aliento del descenso. Los tres equipos que marcan las puertas del infierno puntuaron esta jornada. Y los de Abel se podían meter en un buen lío de no hacerlo también. De hecho, se han metido hasta el cuello.

La pelota fue, si se permite, un poco fresca. No tenía un novio, fijo, jugaba con los dos. A ratos era sevillista, a ratos granadina. El primero que le pidió salir fue el Sevilla, que a los 10 minutos ya había disfrutado de dos ocasiones claras de gol. En la primera, Negredo aprovechó un buen centro de Reyes para adelantarse a Roberto, pero cuando se disponía a remachar sobre la línea, un rapidísimo Borja Gómez le limpió la cartera. Y poco después, el guardameta rojiblanco sacaba una mano en la escuadra para detener un zurdazo de Reyes. Se picó el Granada. A él también le gustaba la pelota. Pero el pobre Uche no tuvo su noche. Las falló de todos los colores. En el 11' la estrelló en Palop. En el 17', en Escudé. No era la noche del nigeriano.

En ese frenesí de velocidad, ocasiones, contraataques y dolor de cuello para los espectadores, llegaría el gol de Negredo. En realidad pudo llegar un par de minutos antes, pero Manu del Moral sacó su egoísmo a pasear y no le dio al vallecano un gol que llevaba su nombre. Pero sació su sed de gol con un tanto de delantero. Reyes le metió un gran pase en profundidad y el 9 del Sevilla controló con la izquierda, encaró a Roberto y, tras esperar a que se venciese, le superó con una fina vaselina con su pie derecho. Los de Michel llegaban al descanso con ventaja, con merecimiento, pero con la sensación en la mente de todo el público de que la segunda parte iba a ser tan fulgurante como la primera.

Y lo fue. Mikel Rico seguía manejando al Granada, Dani Benítez ayudaba, pero Uche fallaba. Al poco de comenzar la segunda mitad, recortaba a Palop y, con toda la portería para él, se acabaría escorando y tuvo que ceder el balón atrás. Tras un rechace, Dani Benítez obligaba a lucirse al portero sevillista. Pero no acabaría el calvario del nigeriano, que no supo aprovechar un gran centro de Franco Jara. Y tanto falló, que el Sevilla se vio obligado a rematar el partido. En el 54', Negredo aprovechaba un pase en largo para darle a Manu del Moral el gol que previamente le había negado el jienense. Cedió atrás y Manu, tras recortar a su par, definió ante Roberto. El partido se le escapaba de las manos a un Granada que, si no merecía ganar, tampoco era merecedor de un excesivo castigo que se ganó más tarde. Se volcó a por la portería rival y dejó demasiados huecos atrás como para que un Sevilla sediento de sangre no los aprovechara. Se estrelló una y mil veces en Roberto. Manu, Rakitic, Negredo, Navas... Parecía que el tercer gol estaba gafado. Como el pobre Uche, que seguía fallando. Negredo estuvo a punto de hacer un gol de bandera, con una vaselina genial que estrelló en la cruceta. Fue la antesala del tercero del Sevilla, imagen que servía de ejemplo de la desesperación final del Granada, puesto que cuatro jugadores visitantes se plantaron solitos ante Roberto. Y Manu del Moral aceptó el regalo.

El Sevilla hace la goma con Europa. Aprovechando que el grupo de escapados es numeroso y no toma ventaja excesiva, los de Michel no pierden la esperanza por jugar la próxima campaña por los campos de todo el continente. La misma esperanza que tiene el Granada de seguir en Primera. En su caso, es el objetivo principal de Zaragoza, Racing y Sporting, que tienen en la mira telescópica a los de Abel como el blanco más asequible para lograr su salvación. El duelo de la semana que viene ante el Racing se antoja tan dramático como todos los siguientes. Europa y descenso son dos películas de las que aún no están escritos sus guiones ni escogidos sus protagonistas.

lunes, 26 de marzo de 2012

Abel desafía a Reyes

Ambos chocaron en el Atlético.


Reyes no es un profesional del fútbol, a mí me criticó después de que saliera del club". Esa fue la respuesta de Abel Resino, hoy técnico del Granada, tras un comentario del ahora sevillista poco después de que el club colchonero le despidiese por los malos resultados en la 09-10. Reyes se despachó tan a gusto con un "me sentí el hombre más feliz del mundo el día que lo destituyeron" que Abel no lo olvida. Hoy, tres años más tarde, vuelven a reencontrarse.

Y lo hará Reyes de nuevo como titular en la banda izquierda porque Perotti tiene su enésima lesión. El utrerano, con el beneplácito de Míchel, gozará de una nueva oportunidad para reivindicarse y callar esos pitos que escuchó en el Pizjuán ante el Barcelona. Injustos o no, Reyes tiene claro que debe dar mucho más de sí y que el tren hacia Europa hace una parada en sus botas. El Sevilla le necesita, tanto o más que a Negredo, al que también se le mira con lupa. Sobre todo porque la afición sevillista espera un tramo final tan perfecto como el de la última Liga. Aquella vez, con diez goles del madrileño, le valió un billete para la Europa League.

Objetivo. En el Granada nadie mira más allá de la salvación, porque bastante tarea tienen por delante. El efecto Abel se fue apagando poco a poco pero le ha servido, al menos, para alejarse del peligro. Eso sí, un tropiezo volvería a meter el miedo a un equipo eléctrico e irregular. La duda local está en la portería. El técnico decidirá a última hora entre Roberto, recuperado, y Julio César. Pero hoy los protagonistas serán Reyes y Abel. Habrá que ver si se dan o no un abrazo...

Abel Resino: "Podemos competir con cualquiera"
"Con cuatro victorias más se podría decir que estamos salvados. Con 41 ó 42 puntos se puede lograr la permanencia. El equipo está compitiendo bien y dando la cara en todos los partidos. Podemos competir con cualquiera. El Sevilla es un equipo en alza. Navas para mí es el futbolista más desequilibrante. Tiene un gran desborde y cuando está bien, el Sevilla lo nota".

Míchel: "El Granada trata bienel balón"
"Quedarnos en la victoria anterior es de equipo mediocre. Nuestro debe está en números rojos. El del otro día es un resultado más para seguir confiando en lograr el objetivo. Si el último triunfo no se torna en concentración y en seguir sumando será una mala señal. El estilo de juego del Granada es de intentar tratar bien el balón. Tiene, además, velocidad en las bandas. Es un estilo distinto al del Racing".

El detalle: Sólo Manu le ha marcado al Granada
De la actual plantilla del Sevilla, Manu del Moral, máximo goleador nervionense con siete tantos, es el único futbolista que le ha marcado al Granada. El jiennense fue el autor del gol del Sevilla en el partido de la primera vuelta, que ganó el Granada (1-2).

Alineaciones:

domingo, 25 de marzo de 2012

Lora se aprovecha de los fallos del Athletic

Video: Liga BBVA. Jornada 30. Athletic 1-1 Sporting

Alberto Lora ha rescatado sobre la hora, en el minuto 89, un punto importante para el Sporting de Gijón, un empate a un gol ante el Athletic, en San Mamés que, aunque no les saca de los puestos de descenso, permite a los de Javier Clemente seguir sumando en su pelea de evitar la pérdida de categoría.

Ese tanto de Lora, que antes de entrar dio en Javi Martínez, ha igualado otro que había marcado doce minutos antes Óscar de Marcos y deja al conjunto del argentino Marcelo Bielsa cada vez más desenganchado de unas posiciones europeas, de Liga de Campeones y de Liga Europa, que ahora quedan ya a 9 y 5 puntos, respectivamente.

Si bien fue el Athletic el que tuvo las ocasiones más claras a lo largo del encuentro, también el Sporting llegó con asiduidad a la meta de Iraizoz, aunque de manera menos peligrosa.

A los locales les penalizó su falta de acierto ante Juan Pablo, incluso del recuperado Fernando Llorente, y a los visitantes les dio un punto no desmayar durante todo el partido.

Empezó el Sporting más centrado y con mayores ambiciones, incluso buscando al Athletic en su campo empujado por un 4-3-3, con el ''tridente'' Mendy-Colunga-De las Cuevas por delante del ''trivote'' Eguren, André Castro, Rivera.

Un disparo fuerte, aunque alto y algo desviado, de Pedro Orfila, entrando por el callejón del ''8'' hasta el vértice, abrió la fase de llegadas peligrosas de los visitantes, que completaron un lanzamiento flojo de Mendy y un paradón de Iraizoz a un golpe franco de Colunga que dio en la barrera y se envenenó. Superada la mitad del primer tiempo, el choque cambió de dinámica y fue el Athletic el que empezó a presentarse con opciones a la meta de Juan Pablo. Aunque careció de acierto.

Hasta de tres ocasiones inmejorables gozaron los de Marcelo Bielsa antes del descanso, la segunda de ellas un penalti de Botía a Llorente en el minuto 35, el primero que le pitan al Athletic en lo que va de campeonato. No estuvo fino Muniain en la transformación. Juan Pablo le adivinó la dirección del disparo y le detuvo el balón.

Tampoco tres minutos antes fue mejor el remate de Llorente, que no encontró portería, solo en el segundo palo, para remachar una espectacular jugada de Susaeta por la banda. Una doble ocasión bilbaína, de Llorente y Muniain tras buena jugada del extremo navarro, dio paso al descanso. A Llorente le detuvo Juan Pablo y el remate y Muniain chutó fuera casi con la portería para él.

A regreso de vestuarios, un primer cuarto de hora de tanteo dio paso a otro vertiginoso, con múltiples llegadas a ambas metas, más claras las locales. Amenazó primero Colunga con un lanzamiento lejano alto, después Ibai se encontró con el palo en un centro pasado de De Marcos que le cogió muy escorado; y Barral amenazó tres veces seguidas, la tercera una caída ante Amorebieta, antes del asedio al que sometió el Athletic a los de Javier Clemente tras el minuto 63.

Iraola, De Marcos, Javi Martínez, con otro palo, y Llorente marraron claras ocasiones antes de que De Marcos abriese el marcador finalizando una jugada por el centro de Muniain, con pared previa entre el pequeño delantero local y Llorente.

En el tramo final, un preciso golpe franco de Ibai y una caída de Barral ante Iraizoz precedieron al tanto del empate, en el que Lora, que contó finalmente con la colaboración de Javi Martínez, remató solo desde la frontal y algo escorado a la izquierda.

Golpe de autoridad de un Villarrela necesitado

El Villarreal se aleja del descenso

El Villarreal tiró de oficio en Vallecas para lograr una importante victoria ante un errático Rayo (0-2), gracias a los tantos del delantero argentino Marco Ruben y el defensa Ángel López, que permiten al conjunto castellonense tomar aire en la clasificación y alejarse de los puestos de descenso.

Después de empatar en la última jornada con el líder, el Real Madrid, el Villarreal llegó a Madrid dispuesto a refrendar las buenas sensaciones dejadas en ese choque y más que motivado en busca de una victoria que les permitiera distanciarse de la zona de peligro de la tabla.

Por su parte, el Rayo afrontó el choque con el objetivo de certificar prácticamente la permanencia. Para ello José Ramón Sandoval, técnico de los locales, presentó un once con las novedades del central Mikel Labaka y de Roberto Trashorras en lugar del capitán José María Movilla.

Desde el inicio el conjunto franjirrojo quiso plasmar su sello identificativo con un estilo ofensivo, un fútbol de toque y queriendo manejar la posesión en el centro del campo.

Ante estas actitudes, el Villarreal de Miguel Ángel Lotina, que se estrenaba a domicilio como técnico de los amarillos, intentó buscar un juego más físico sin balón comandado por el veterano Marcos Senna y el talentoso Borja Valero para anular la estrategia del Rayo.

Al Rayo no se le vio cómodo sobre el campo, en parte al buen hacer del Villarreal, que se mostró como un equipo sólido, con las líneas muy juntas y encomendado a la velocidad del argentino Marco Ruben y Nilmar.

El conjunto local apenas inquietó la meta custodiada por Diego López y solo dio síntomas de peligro en la primera mitad en un par de acciones del brasileño Diego Costa. La primera con un remate de cabeza a centro de Armenteros que se marchó fuera, y la segunda a con un disparo cruzado dentro del área que salió desviado por el costado derecho de la portería visitante.

A los 29 minutos, el partido se rompió a favor del Villarreal, que aprovechó una perdida de balón de Javi Fuego en las proximidades del área que Cani aprovechó para iniciar la carrera y, ante la salida del portero Joel, lanzar un disparo que se estrelló en el travesaño y cuyo rebote remató de cabeza al fondo de las mallas el argentino Marco Ruben.

Con desventaja en el marcador el Rayo se lanzó en busca de la remontada y José Ramón Sandoval, técnico de los madrileños, realizó un doble cambio muy ofensivo en el descanso dando entrada a Raúl

Tamudo y al guineano Lass Bangoura para dar mayor movilidad al ataque local.

Sin embargo, el que estuvo más cerca de marcar de nuevo fue el Villarreal a los 54 minutos desde el punto de penalti por medio de Marco Rubén, pero el disparo del argentino desde los once metros lo repelió Joel.

La entrega del Rayo, que fue acumulando ocasiones en el área rival por medio de Armenteros, Tamudo o Arribas, fue contrarrestada con acierto por el Villarreal, que tiró de oficio para ralentizar el juego, dominar los tiempos del partido y redondear el resultado al culminar un contraataque con un gol del lateral derecho Ángel López a falta de cinco minutos para el final.

Al Racing no le sirve este empate

BETIS 1-RACING 1

El Real Betis tuvo el partido controlado y a su favor casi siempre, pero perdió grandes ocasiones para haber sentenciado y al final cedió un empate a uno que no le vale a ningún equipo, ni al local para alejarse casi definitivamente de la cola ni al Racing para escalar y salir de los puestos de descenso. Repitió el equipo sevillano como local tres días después de que el delantero uruguayo del Espanyol Walter Pandiani lograra en la prolongación del choque empatar a uno un partido que los verdiblancos ya daban por ganado pese a no desplegar un buen juego.

En esta ocasión los hombres entrenados por Pepe Mel se encontraron a un rival con menos empaque que el del pasado jueves y que mostró desde el inicio el porqué ocupa puestos de descenso. Álvaro Cervera, después de contar sus primeros tres partidos como técnico racinguista por derrotas -Barcelona, Espanyol y Sevilla- pareció que tampoco dio con la tecla en el estadio Benito Villamarín para hacer reaccionar a los suyos pese a la necesidad imperiosa de sumar de tres en tres.

El conjunto cántabro estuvo a merced del andaluz y pronto se vio que el gol solo era cuestión de tiempo porque el Betis mandó en el centro del campo y entró con mucha fluidez por las bandas, en esta ocasión con el ecuatoriano Jefferson Montero por la derecha y Jonathan Pereira por la izquierda.

Fue precisamente el delantero gallego el que sirvió un gran pase a Roque Santa Cruz, quien retornó a la titularidad en detrimento de Jorge Molina, para que el punta paraguayo resolviera con calidad y pusiera el 1-0. La formación santanderina, ni antes del tanto encajado ni después demostró gran cosa, con el senegalés Khouma El Hadji Babacar perdido en la delantera y solo dando algunas sensaciones de peligro Adrián González, aunque en contadas ocasiones. Lo mejor que les pudo pasar a los visitantes fue que el Betis se relajara en el tramo final de la primera parte y dejara vivo a su rival para la segunda mitad con la mínima desventaja en el marcador.

El Betis salió en la reanudación con el mismo brío que al comienzo de la primera parte en busca de ese segundo tanto que le diera más tranquilidad, mientras que Álvaro Cervera le dio entrada al veterano Munitis para intentar ganar en mordiente ofensiva. Los de Mel perdonaron mucho ante un acertado meta Mario Fernández y se mantuvo la incertidumbre pese a que el Racing nunca dio la sensación de poder empatar al acercase solo en jugadas a balón parado y con poca efectividad.

Ya en el tramo final del encuentro el Betis confió en su defensa para guardar la ventaja y el Racing no tuvo más remedio que irse con más efectivos a la delantera y el uruguayo Christian Stuani, que había ingresado pocos minutos antes al campo, logró de cabeza, tras pase de Munitis, el empate a uno. El Betis, con algo menos de un cuarto de hora por delante, ya tuvo que luchar contra el reloj para deshacer el entuerto y el partido enloqueció sin que ya se moviera el resultado.

El Osasuna vence en el Ciutat de Valencia y mira a Europa

Levante y Osasuna protagonizaron un partido muy igualado

El Osasuna se metió de lleno en el pelotón de equipos que luchan por la Liga de Campeones, en un partido en el que, sin excesivo esfuerzo, controló a un rival indolente y sin ideas y obtuvo una victoria poco discutible. Pocas veces ha tenido que sufrir tan poco el equipo navarro esta temporada para sacar un triunfo a domicilio como en este choque, en el que le bastó con controlar a su rival y aprovechar dos de las tres o cuatro ocasiones de que dispuso para lograr su objetivo.

Enfrente, el Levante, en uno de los partidos más flojos de esta campaña, demostró que es un equipo que sufre mucho cuando le toca llevar la iniciativa. Eso le tocó hacer en un partido en el que fue por detrás en el marcador desde el minuto 16. La primera acción destacada del partido fue la del 0-1 en un balón que controló Nino por arriba y que Raúl García envió a gol con disparo seco y colocado con la izquierda desde el borde del área ante el que nada pudo hacer Munúa.

Tras el tanto, el partido continuó con las fuerzas niveladas, ya que mientras Osasuna supo fijar bien a los atacantes del Levante, a los jugadores del equipo local les faltaba precisión en los pases, por lo que apenas llegaban a la portería de la meta visitante. Un centro de Ghezzal que cabeceó Koné fue la opción más clara de gol para el conjunto valenciano, que poco a poco cercaba la meta de los navarros, aunque sin claridad en sus acciones ofensivas.

Los diez minutos finales del primer periodo ya estuvieron marcados por el dominio absoluto del Levante, sin que Osasuna fuera capaz de acercarse a la meta local. Sin embargo, conjunto de Juan Ignacio Martínez estaba espeso, no tenía las ideas claras y no tuvo la posibilidad de crear situaciones de verdadero peligro para empatar antes del ecuador del encuentro. El Levante perdió al comienzo del segundo tiempo la intensidad mostrada al final del primero y el Osasuna se defendía con una cierta comodidad ante un rival inofensivo, aunque sin llegadas a la meta local en pos de un segundo tanto que cerrara el partido.

A los diez minutos, Andrés desbarató en una doble intervención el primer ataque peligroso del Levante en el segundo tiempo. Luego pudo marcar Xavi Torres en un disparo lejano y a continuación nuevamente Andrés resolvió un mano a mano con Koné. El Levante no estaba fino y a Osasuna le bastaba con ser un equipo ordenado para evitar cualquier contingencia. Los minutos pasaban y aunque el dominio territorial era para los locales, su fútbol era muy previsible.

Poco a poco, Osasuna se empezó a acercar con frecuencia a la meta local. Un cabezazo de Raúl García pudo suponer el 0-2, pero Munúa hizo una gran parada (m.77). En el siguiente ataque, cuando el Levante ya estaba desorientado, Nino sí que lo logró. Así, y con Ballesteros como delantero centro de su equipo, se llegó al final de un encuentro que deja a Osasuna a tan sólo un punto del equipo valenciano y en el que los navarros fueron un equipo eficiente y los valencianos ofrecieron su peor cara.

Málaga sólo piensa en Europa

Espanyol-Málaga

Dos tantos en el último cuarto de hora permitieron al Málaga remontar un disputado encuentro ante el Espanyol, que posibilita a los andaluces situarse en puestos de Liga de Campeones, mientras que los de Mauricio Pochettino caen de los de Europa League.

En esa lucha por los sueños, el duelo desprendió sabor continental, de media tarde anglosajona, de fútbol sin cortapisas ni medias tintas. No solo por los puestos europeos de ambos equipos en la tabla, sino por el destino que llama a la puerta, llámese Europa League, quién sabe si Liga de Campeones a la postre.

Rondan Málaga y Espanyol la delgada línea roja que separa la gloria del fiasco, el limbo de los sueños y la pura y dura realidad. Más aún cuando al cuarto de hora se anunciaba que el Levante, poseedor ahora del último billete hacia la Champions, ya cedía ante Osasuna. Pocas veces se dan oportunidades así.

Por ello, cuando las alturas del campeonato dictan que lo fácil es no arriesgar, el partido lo dominaron los artistas y eso siempre fue buena noticia. Coutinho e Isco, apasionados amantes del cuero, tripularon sus equipos y se repartieron el dominio del juego a partes iguales en el primer tiempo.

Primero el Espanyol, tan encendido desde el arranque como frágil en sus llegadas. Desplegado bajo las batutas de Coutinho y Verdú, la insistencia juvenil de Weiss y un Uche peleón, el conjunto blanquiazul obligó al Málaga a agazaparse en su terreno, prudente, enrocado alrededor de ese faro incansable que es Demichelis.

El dominio tranquilo de los locales, casi inocente, tuvo su contrapunto en la pillería de Coutinho, más listo que nadie cuando provocó una falta en la frontal. Brincó la barrera y el brasileño lanzó raso bajo ella, colocando su disparo al palo, tan inalcanzable para Caballero que incluso el meta se lesionó al intentar detenerlo.

Doble golpe. Mientras Cornellà celebraba el cuarto gol de Coutinho en nueve partidos, Willy se retiraba del campo dando entrada a Kameni. Cosas del destino, no solo debutaba con el Málaga en Liga, sino que lo hacía en el que fue su hogar durante ocho años.

Lejos de quedarse noqueado por las inclemencias, el parón de juego espabiló al Málaga, quien debió acordarse que, como decía Shakespeare, puede que sea el destino baraje las cartas, pero son los hombres quienes las juegan. Y de eso Isco sabe un rato.

A su alrededor se avivó la reacción andaluza, quien en menos de diez minutos ya se había topado dos veces con el poste. Primero Maresca a la cruceta, después Isco tras una magnífica jugada colectiva. El azar y el éxito, tantas veces caprichosos por cuestión de centímetros, por cuestión de minutos.

Minutos, los que pasaron volando tras el descanso, cuando la estética se dejó a un lado y entraron en acción las urgencias. Pochettino puso en el tablero a Romaric para blindar a su equipo y casi la victoria, cuando un excelente lanzamiento de falta del marfileño lo desvió un sensacional Kameni.

Y minutos, un par, los que apenas necesitó el Málaga para tumbar al Espanyol, los que le bastaron a Van Nistelrooy desde que entró al terreno de juego para mandar el balón al fondo de la red.

Un magistral cambio de banda de Cazorla a un cuarto de hora del final fue recogido por Isco, que encaró la meta local. Javi López logró interponerse en su camino en el último momento, pero el rechace cayó a los pies del artillero holandés. No perdonó.

Tampoco otro jugador de la vieja escuela, Demichelis, cuando dos minutos después aprovechó otro balón muerto en el área, esta vez tras un saque de esquina de Cazorla que cabeceó Rondón y salvó el meta local, que poco pudo hacer ante el disparo posterior del argentino. En nada, el Málaga había dado la vuelta al partido.

Ni siquiera la entrada de Pandiani, héroe ante el Betis, llevó a conseguir la machada. Los malagueños se encaraman a Liga de Campeones, tras la derrota del Levante ante Osasuna. El mismo equipo que aparta al Espanyol de Europa. Y todo en cuestión de minutos.